jueves, 17 de agosto de 2006







Pensar en la discapacidad duele y nos enfrenta a nuestros miedos y a nosotros mismos. La negación social hacia la problemática de las personas con discapacidad no cuenta con el apoyo necesario; que tendría si el tema estuviera en el tope de las encuestas. Por eso, desde este espacio, queremos brindar toda la información necesaria para entender y elaborar juntos problemas puntuales y en un ida y vuelta con nuestros lectores, quisiéramos que esta columna sea de lectura obligada; cuando se trate de conocer cuáles son las verdaderas necesidades de las personas con discapacidad y sus familias.
Pues el impacto que produce la discapacidad en la sociedad es de carácter emocional y económico…
Luego de las ultimas dos décadas, el Estado que salía a socorrer con subsidios y becas en casos de discapacidad, se encuentra con la actitud política de mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos y familias con esta problemática; porque saben que no sólo deben mejorar sus servicios y asistencias, sino tambien que deben preparar a sus familias para enfrentar la discapacidad y sus consecuencias. Para esto, que mejor; que los que vivencian este problema y los profesionales preparados para ello, comencemos a tratar algunos puntos para el logro de una plena participación ciudadana de este segmento de la sociedad y que según las estadísticas, es mayor del que se tiene conciencia.
Sabemos que todas las discapacidades no son iguales, que no es lo mismo ser un discapacitado rico que uno pobre. Sabemos que no es lo mismo tener una enfermedad discapacitante a la mitad, al final o al principio de la vida. Sabemos que cuando entendemos, es posible tomar decisiones que nos permiten avanzar. Sabemos que aceptar es difícil tanto para el discapacitado como para su familia. Pero… ¿Qué mejor que tomar partido y colaborar para que las cosas cambien?…
La discapacidad no tiene banderías políticas. La discapacidad es un PROBLEMA SOCIAL Y DE ESTADO. Por eso, hay que participar aprendiendo y enseñándoles a nuestros dirigentes qué necesitamos y qué pensamos.
Un país en donde la integración tiene bases de caridad mal entendida, debe transformarse en un mundo en donde el discapacitado capaz o su familia, puedan acceder a la capacitación y el apoyo necesario; que les permita participar obteniendo así su independencia y autonomía.
Contacto: rddcontenidos@yahoo.com.ar


Microemprendimientos

Microemprendimientos: Una nueva posibilidad para la inserción laboral

La globalización y sus consecuencias están inundando el mundo de nuevos discapacitados físicos y emocionales. No podemos negar que las circunstancias mundiales nos llevan –entre otras cosas- a mayores accidentes de tránsito, mayor cantidad de enfermedades discapacitantes por falta de acceso adecuado a la salud y el aumento de la violencia social y la desnutrición, también causantes de discapacidad. Argentina no es ajena a esta tendencia y a pesar de los esfuerzos por implementar una justa distribución de la riqueza, la misma choca con el peor de los problemas: el desempleo y la falta de información sobre temas inherentes a la adquisición del propio desarrollo humano.
Tenemos enfrente entonces, una población que debe tomar conciencia que el contexto mundial esta llevando a que problemas que antes afectaban a un estimado diez por ciento de la sociedad, hoy por hoy tenga altas probabilidades de aumentar ese porcentaje.
El tema no seria analizar culpables de esta situación en un espacio como este sino sería acompañar a quienes están esclarecidos y pertenecen a nuestra dirigencia social o política para que se sientan apoyados por la sociedad y así puedan implementar políticas que tiendan a paliar lo que lamentablemente y a al igual que una enfermedad solo comienza a curarse cuando la aceptamos.
Tomemos en cuenta desde una mirada de aceptación y de acompañamiento hacia quienes en este momento desde el Estado o las ONG intentan cambiar la situación, que la falta de trabajo es una de las causas por las cuales un discapacitado o su familia se ven enfrentados con una barrera que impide la igualdad en el ejercicio de una auténtica ciudadanía.
No es lo mismo ser lo mismo un discapacitado pobre que uno con rico. Esto está claro. Al aceptarlo, podríamos aprender que en este contexto económico, lo que mas ayudaría para insertar laboralmente a un discapacitado o a su familia es entender que las políticas de Estado asistencialistas deben transformarse gradualmente en políticas de apoyo que favorezcan una total inserción de los discapacitados, haciendo valer la Ley vigente.

Contacto: rddcontenidos@yahoo.com.ar
Publicado por mac_ocho @ 1:06  | discapacidad
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